Siesta y rendimiento deportivo: lo que muestran los metaanálisis de 2023–2025
Un metaanálisis de 18 estudios (Sports Medicine, 2023, n=269) y otro de 35 estudios (Biology of Sport, 2025, n=489) mostraron que la siesta de 25–35 minutos reduce el esfuerzo percibido y acelera la recuperación subjetiva. Un ECA en jugadores profesionales de rugby registró +157,6 W de potencia pico. No se detectó efecto sobre la resistencia aeróbica.
Una siesta de 25–35 minutos reduce significativamente el esfuerzo percibido (SMD=1,62) y mejora el rendimiento explosivo en deportistas: así lo confirman dos metaanálisis y un ECA en jugadores profesionales de rugby (+157,6 W de potencia pico). No se detectó efecto sobre la resistencia aeróbica ni la fuerza muscular. La base de evidencia es moderada debido al tamaño reducido de las muestras.
¿Por qué duermen siesta los deportistas?
El ritmo de sueño bifásico —nocturno y postprandial— es biológicamente normal: la caída de alerta de media tarde (post-lunch dip) se registra en la mayoría de las personas independientemente de la ingesta de alimentos y refleja las oscilaciones circadianas de la temperatura corporal. En el deporte de élite, los dobles entrenamientos generan ventanas de 1 a 3 horas entre sesiones, y la siesta se ha convertido en una estrategia de recuperación tan válida como la nutrición o el masaje.
La investigación sistemática de este fenómeno es relativamente reciente. Hacia 2023 se había acumulado suficiente evidencia para llevar a cabo metaanálisis.
¿Qué mostró el metaanálisis sobre rendimiento físico?
Boukhris et al. (Sports Medicine, 2023, DOI: 10.1007/s40279-023-01920-2) analizaron 18 estudios con 269 deportistas. La muestra incluyó atletas con sueño nocturno normal; la siesta duró entre 20 y 90 minutos. Los autores evaluaron indicadores objetivos del rendimiento físico.
Resultados clave:
- La distancia máxima en el test de shuttle de 5 metros mejoró significativamente: ES = 1,026, p < 0,001 (+8,2 m).
- Distancia total en el test de shuttle: ES = 0,737, p < 0,001 (+38,5 m).
- El índice de fatiga disminuyó: ES = 0,839, p = 0,008 (mejora del 2,5%).
- La fuerza muscular no cambió significativamente: ES = 0,175, p = 0,267.
- 15 de los 18 estudios fueron valorados como metodológicamente sólidos.
¿Cómo influye la siesta en el esfuerzo percibido y el estado de ánimo?
En 2025, el mismo equipo amplió el análisis a 35 estudios con 489 participantes (Biology of Sport, DOI: 10.5114/biolsport.2026.153310). El foco fue en los resultados psicofisiológicos. Los autores incluyeron tanto deportistas con sueño normal como atletas con privación parcial de sueño.
- Esfuerzo percibido (RPE) durante el ejercicio: SMD = 1,62, p = 0,008 — reducción significativa.
- Recuperación subjetiva: SMD = 1,66, p = 0,009 — mejora significativa.
- Fatiga: SMD = 0,91, p = 0,01 — reducción significativa.
- Trastorno total del estado de ánimo (TMD): SMD = 0,61, p = 0,008 — mejora significativa.
- Calidad de la evidencia: moderada para el RPE, baja y muy baja para el resto de resultados.
¿Qué mostró el ECA en deportistas profesionales?
Teece et al. (SLEEP, 2023, DOI: 10.1093/sleep/zsad133) llevaron a cabo un ensayo cruzado aleatorizado con 15 jugadores profesionales de rugby. El protocolo consistía en la oportunidad de dormir unos 35 minutos entre dos sesiones de entrenamiento el mismo día. El grupo de siesta se comparó con el grupo en vigilia.
Resultados:
- Potencia pico en sprint de 6 segundos: +157,6 W (p < 0,01, d de Cohen = 1,53 — efecto grande).
- El esfuerzo percibido se redujo 1,2 unidades (p < 0,01, d = 1,72).
- El dolor muscular disminuyó (p = 0,04, d = 0,75 — efecto moderado).
- El tiempo de reacción y el estado de alerta no cambiaron significativamente.
¿Mejora la siesta la resistencia aeróbica?
Willmer et al. (Life Basel, 2023, DOI: 10.3390/life13061414) estudiaron 12 atletas tras una noche con privación de sueño. Tras 30 minutos de siesta (media real de sueño: 23,2 min), el estado de alerta mejoró notablemente: el índice de inquietud pupilar (Pupil Unrest Index) bajó de 7,9 a 4,2 (p = 0,003) y la somnolencia en la escala Karolinska pasó de 5,3 a 3,1 (p = 0,004).
Sin embargo, el tiempo hasta el agotamiento en el test aeróbico no cambió significativamente (p = 0,367), ni tampoco el VO2max (p = 0,308). Conclusión: la siesta restaura el estado de alerta, pero no compensa el déficit de capacidad aeróbica acumulado por una mala noche de sueño.
¿Cuánto y cuándo dormir la siesta?
Del conjunto de datos se extraen varias pautas prácticas. El rango de 25–35 minutos es el más estudiado en ECA: suficiente para atravesar las fases N1–N2 de sueño ligero, pero no tanto como para entrar en sueño de ondas lentas y despertar con inercia del sueño. El momento óptimo es el período postprandial, entre dos sesiones de entrenamiento. El efecto más pronunciado se observa en deportistas con dobles entrenamientos y en quienes experimentan fatiga subjetiva.
- La siesta de 25–35 minutos es el rango más estudiado: suficiente para el efecto recuperador, insuficiente para provocar inercia del sueño.
- El rendimiento explosivo y de velocidad (sprint, potencia pico) responde mejor a la siesta que la resistencia.
- Los estados subjetivos —fatiga, percepción de esfuerzo, estado de ánimo— mejoran significativamente según el metaanálisis de 489 deportistas.
- La ventana entre dos sesiones de entrenamiento es el mejor momento para la siesta en un esquema de dobles entrenamientos.
- La siesta complementa el sueño nocturno, no lo sustituye: no hay datos que demuestren una compensación completa de la privación crónica de sueño mediante siestas.
Preguntas frecuentes
Fuentes
- Boukhris O, Trabelsi K, Suppiah H, Ammar A, Clark CCT, Jahrami H, Chtourou H, Driller M. «Napping opportunity on physical performance in athletes: a systematic review and meta-analysis». Sports Medicine. 2023. DOI: 10.1007/s40279-023-01920-2. PMID: 37700141. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37700141/
- Boukhris O, Trabelsi K, Suppiah H, Jahrami H, Driller MW. «Napping and psychophysiological outcomes in athletes: a systematic review and meta-analysis». Biology of Sport. 2025. DOI: 10.5114/biolsport.2026.153310. PMID: 41668951. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41668951/
- Teece AR, Beaven CM, Argus CK, Gill N, Driller MW. «The effect of a daytime nap on repeat-sprint performance in professional rugby union athletes». SLEEP. 2023. DOI: 10.1093/sleep/zsad133. doi.org/10.1093/sleep/zsad133
- Willmer F, Reuter C, Pramsohler S, Faulhaber M, Burkhardt A, Netzer N. «The effect of a brief nap on endurance performance and vigilance after sleep deprivation». Life (Basel). 2023;13(6):1414. DOI: 10.3390/life13061414. PMID: 37374196. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37374196/