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Entrenamiento

Zona 2 y mitocondrias: qué dice la revisión narrativa de Sports Medicine 2025 sobre el entrenamiento de baja intensidad

La zona 2 se ha convertido en un referente popular del «entrenamiento para las mitocondrias y la longevidad». La revisión narrativa de Storoschuk et al. (Sports Medicine, 2025) lo cuestiona: con el mismo volumen de trabajo, la zona 2 no supera a los protocolos de alta intensidad en adaptaciones mitocondriales y VO2max. Además, los marcadores de zona 2 varían entre personas entre 3 y 5 veces.

Lectura 7 minEntrenamiento18.08.2026
Respuesta breve

La zona 2 (FC 70–80% del máx., lactato ~1–2 mmol/l) genera adaptaciones aeróbicas, pero la revisión narrativa en Sports Medicine (2025) demostró que no supera a las intensidades más altas en el aumento de la capacidad mitocondrial y el VO2max con el mismo volumen de entrenamiento. Los marcadores de zona 2 varían entre personas en un amplio rango, lo que hace que un porcentaje fijo de FC sea un indicador poco fiable.

¿De dónde surgió la idea de que la zona 2 es óptima para las mitocondrias?

El interés por el entrenamiento de «zona 2» creció drásticamente en 2022–2024 gracias a populares podcasts y libros que presentaban esta intensidad como la principal herramienta de biogénesis mitocondrial y salud metabólica. La argumentación se basaba en datos observacionales: los deportistas profesionales de resistencia dedican el 70–80% de su tiempo de entrenamiento a zonas bajas (modelo «polarizado»).

El problema es que de «los atletas de élite entrenan mucho en zona 2» a «la zona 2 es óptima para las adaptaciones mitocondriales en personas corrientes» hay un gran salto lógico. Los profesionales acumulan 20–30+ horas semanales; la baja intensidad es la única forma de soportar ese volumen sin sobreentrenamiento. Para alguien con 4–6 horas semanales, la ecuación es diferente.

¿Qué mostró la revisión narrativa de Sports Medicine 2025?

Storoschuk y colaboradores (Sports Medicine, 2025, DOI: 10.1007/s40279-025-02261-y, PMID 40560504) realizaron una revisión narrativa sistemática para evaluar la solidez de las amplias recomendaciones de zona 2 para la población general. Los autores se centraron en dos preguntas: (1) si la zona 2 mejora la capacidad mitocondrial y la capacidad de oxidar grasas, y (2) si supera a otras intensidades en esos efectos.

Principales conclusiones de la revisión:

  • La zona 2 induce adaptaciones mitocondriales en personas no entrenadas y pacientes con alteraciones metabólicas — esto está confirmado por varios estudios.
  • Sin embargo, para lograr una biogénesis mitocondrial significativa se necesita una intensidad que supere el potencial aeróbico actual. Con un nivel de entrenamiento suficiente, la zona 2 puede quedar por debajo de ese umbral.
  • Los estudios comparativos directos (zona 2 frente a intensidades más altas con igual volumen) no confirman la superioridad de la zona 2 en el aumento de la capacidad mitocondrial y el VO2max.
  • Los autores concluyen que, para la población general con tiempo de entrenamiento limitado, las intensidades más altas ofrecen mayor rendimiento en el mismo tiempo.
Revisión narrativa de Storoschuk et al. (Sports Medicine, 2025): la amplia recomendación de la zona 2 como óptima para las mitocondrias en la población general contradice un volumen considerable de evidencia a favor de los protocolos de alta intensidad.

¿Cómo determinar con precisión la zona 2 en una persona concreta?

El indicador habitual es el 70–80% de la FC máxima o «puedes hablar, pero con esfuerzo». Meixner y colaboradores (Translational Sports Medicine, 2025, DOI: 10.1155/tsm2/2008291) evaluaron a 50 ciclistas experimentados (30 hombres, 20 mujeres) utilizando múltiples marcadores de zona 2 simultáneamente y detectaron un problema importante.

Coeficiente de variación (CV) entre marcadores en distintos participantes:

  • FC 72–82% del máximo: CV 6–7% — la menor dispersión, aunque sigue siendo considerable.
  • Potencia a 1,5 mmol/l de lactato: CV 29% — una dispersión tres veces mayor entre participantes.
  • El umbral ventilatorio (VT1) y el punto de máxima oxidación de grasas (FatMax) mostraron la mayor concordancia entre sí y con los estados metabólicos.

Conclusión práctica: asignar la intensidad de entrenamiento mediante un porcentaje fijo de FC hace que distintas personas se sitúen en zonas metabólicas completamente diferentes, aunque su FC coincida. La forma más precisa de determinar la zona 2 es mediante una prueba de esfuerzo escalonada con medición de lactato o umbrales ventilatorios.

¿Qué aporta realmente el entrenamiento en zona 2?

Sería erróneo concluir que la zona 2 es inútil. Los datos disponibles señalan los siguientes efectos demostrados:

  • Base aeróbica. El entrenamiento regular de baja intensidad desarrolla la red capilar, aumenta la densidad mitocondrial y la capacidad de oxidación de grasas — especialmente en personas no entrenadas y con alteraciones metabólicas.
  • Recuperación y volumen. La zona 2 permite acumular un gran volumen semanal sin un estrés excesivo — de ahí su valor en los programas de deportistas de resistencia con altos volúmenes.
  • Bajo riesgo de lesiones y sobreentrenamiento. Para quienes comienzan a entrenar, la zona 2 es un punto de entrada seguro.
  • Oxidación de grasas. A baja intensidad, el organismo utiliza predominantemente grasas como sustrato — esto no significa que la quema de grasa sea más eficiente que a alta intensidad, pero es un hecho fisiológico.

¿Qué implica esto para elegir la intensidad de entrenamiento?

El consenso científico (revisión narrativa 2025, metaanálisis sobre HIIT y SIT) indica que, para una persona con 4–6 horas de entrenamiento semanales, un programa racional incluye una mezcla de intensidades, no exclusivamente zona 2. Los intervalos de alta intensidad (2–3 sesiones semanales) y el trabajo de intensidad moderada-alta (por encima de LT1 pero por debajo de VO2max) proporcionan una mayor mejora de VO2max y capacidad mitocondrial en el mismo tiempo.

La zona 2 sigue siendo una parte valiosa del programa — pero como complemento de las intensidades más altas, no como sustituto de ellas.

Lo que esto significa en la práctica
  • La zona 2 tiene un beneficio demostrado, especialmente para personas no entrenadas y pacientes con alteraciones metabólicas — pero no es exclusivamente óptima para la biogénesis mitocondrial en personas entrenadas.
  • Con tiempo limitado (menos de 6 h/semana), incluir entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT) proporciona una mayor mejora de VO2max y capacidad mitocondrial que la zona 2 exclusivamente.
  • Determinar la zona 2 mediante un porcentaje fijo de FC no es fiable: la dispersión de los indicadores entre personas es de 3 a 5 veces. Una prueba de esfuerzo con medición de lactato o VT1 es un instrumento más preciso.
  • Para deportistas con gran volumen (15+ h/semana), la zona 2 es lógica como principal zona de acumulación de base aeróbica — a esos volúmenes, otra intensidad conduce al sobreentrenamiento.
  • Las cifras de la revisión narrativa son generalizaciones. La respuesta individual a la intensidad del entrenamiento varía en función del nivel de partida, la edad, los objetivos y los recursos de recuperación.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la zona 2 en el entrenamiento?
La zona 2 es la intensidad por debajo del primer umbral láctico (LT1): lactato sanguíneo de aproximadamente 1–2 mmol/l, FC del 70–80% del máximo, RPE de alrededor de 10 en la escala de Borg. Según el consenso de expertos (IJSPP, 2025), es la zona de metabolismo aeróbico con oxidación predominante de grasas. El entrenamiento a esta intensidad se percibe como «difícil hablar con frases completas, pero no difícil guardar silencio».
¿Es la zona 2 mejor para las mitocondrias que el entrenamiento de alta intensidad?
No — según las conclusiones de la revisión narrativa de Storoschuk et al. (Sports Medicine, 2025, PMID 40560504). La revisión no encontró datos que confirmen la superioridad de la zona 2 sobre las intensidades más altas en el aumento de la capacidad mitocondrial o el VO2max con un volumen de trabajo comparable. Para la población general con tiempo de entrenamiento limitado, la alta intensidad es más eficaz.
¿Cómo determinar correctamente la zona 2?
Meixner et al. (Translational Sports Medicine, 2025, n=50 ciclistas) demostraron que el coeficiente de variación de los marcadores de zona 2 entre personas es del 6–29%. Los indicadores más concordantes son el primer umbral ventilatorio (VT1) y el punto de máxima oxidación de grasas (FatMax). Un porcentaje fijo de FC es una aproximación tosca que no refleja la fisiología individual.
¿Debo abandonar completamente la zona 2?
No. La zona 2 desarrolla la base aeróbica, es segura, permite acumular volumen y reduce el riesgo de sobreentrenamiento. La conclusión de la revisión de 2025 no es que la zona 2 sea perjudicial, sino que se ha presentado como la única zona óptima sin una base de evidencia suficiente. Los programas mixtos que incluyen intervalos de alta intensidad ofrecen mejores resultados para la mayoría de los practicantes con tiempo limitado.

Fuentes

  1. Storoschuk KL, Moran-MacDonald A, Gibala MJ, Gurd BJ. «Much Ado About Zone 2: A Narrative Review Assessing the Efficacy of Zone 2 Training for Improving Mitochondrial Capacity and Cardiorespiratory Fitness in the General Population». Sports Medicine. 2025. DOI: 10.1007/s40279-025-02261-y. PMID: 40560504. doi.org/10.1007/s40279-025-02261-y
  2. Meixner B, Filipas L, Holmberg HC, Sperlich B. «Zone 2 Intensity: A Critical Comparison of Individual Variability in Different Submaximal Exercise Intensity Boundaries». Translational Sports Medicine. 2025. DOI: 10.1155/tsm2/2008291. pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11986187/
  3. Inglis EC, Rasica L, Iannetta D, Sales KM, Keir DA, MacInnis MJ, Murias JM. «Exercise training-induced speeding of VO2 kinetics is not intensity domain-specific or correlated with indices of exercise performance». European Journal of Applied Physiology. 2024. DOI: 10.1007/s00421-024-05674-1. pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12055666/
Este material tiene carácter educativo y no constituye recomendación médica.

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